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viernes, 8 de mayo de 2026

Neo Terrorismo y Autoritarismo. El Fin de SL. Captura del “C. Artemio”.

*  Felipe A. Páucar Mariluz.


‘Artemio’ el último senderista en el Huallaga fue sentenciado a cadena perpetua. Con su captura se acabó el accionar de Sendero Luminoso en Perú. Poder judicial.

En Perú, en la actualidad no existe el terrorismo senderista, ni emerretista, tampoco el comunismo y en el caso de los caviares estos en mayoría emigraron a la centroderecha. Lo que existe es un grupo de personas armadas en el Vraem con objetivos poco conocidos y accionar intermitente e irrelevante. También existe un autoritarismo descontrolado con abuso de poder desde las instituciones tutelares de la república y el Trastorno Límite de la Personalidad, TLP, (arrebatos inapropiados de ira, injusticia, arbitrariedad e ilegalidad) en autoridades y funcionarios públicos con el objetivo de causar graves daños o perjuicios y generar el terror vía una seuda gobernanza en sectores no pudientes y desvalidos. Que podrían configurar el Terrorismo blanco en reemplazo del terrorismo mesiánico y terrorismo de Estado que tuvimos durante el periodo de 1980 al 2000.


Y, según Amnistía Internacional en su informe de abril 2026. “Las autoridades usaron la fuerza de forma innecesaria y desproporcionada contra manifestantes, y las víctimas de las protestas ocurridas en el periodo 2022-2023 siguieron sin obtener justicia. Se intensificaron los ataques contra periodistas y defensores y defensoras de los derechos humanos. Se promulgó legislación que afectaba el funcionamiento de las organizaciones de la sociedad civil. Los crímenes de derecho internacional y las violaciones graves de los derechos humanos cometidas entre 1980 y 2000 podían quedar impunes tras la entrada en vigor de la Ley 32419. La violencia contra las mujeres y las niñas siguió siendo motivo de gran preocupación, al igual que el reducido acceso al aborto y a kits de atención de emergencia en casos de violación sexual. Hubo retrocesos en el reconocimiento de derechos de la población transgénero. Las personas venezolanas seguían estando desprotegidas”.


Desde esa perspectiva, ¿Podrían considerarse como una nueva forma de terrorismo en el Perú los siguientes actos y hechos? 1- ¿Asesinato de 50 personas durante las protestas sociales de 2022 y 2023?, 2- ¿Asesinatos de personas durante protestas en Lima contra el abuso y la corrupción?, 3- ¿La captura de instituciones claves como el Tribunal Constitucional, Junta Nacional de Justicia, Defensoría del Pueblo, Ministerio Público, Jurado Nacional de Elecciones, etc., ¿por una coalición del pacto criminal desde el Congreso? 4- ¿La dación leyes pro crimen y pro impunidad para favorecer a sentenciados y procesados por graves delitos? 5- ¿Los cientos de asesinatos por extorsiones, chantajes del crimen organizado en evidente contubernio con algunos miembros de las fuerzas de seguridad? 6- El asesinato a mansalva de 5 jóvenes pasajeros de una camioneta como corolario de un fallido y arbitrario operativo antidrogas por militares vestidos de civil? 7- ¿La presunta colusión de jefes policiales y militares con el crimen organizado y el abuso de poder, caso el ´monstruo’ y otros? 8- ¿Los negociados corruptos de presidentes, ministros, congresistas y funcionarios en la compra de aviones por 3500 millones de dólares cuando sectores estratégicos como salud, educación seguridad, comunicaciones adolecen de recursos económicos? 9- La institucionalización de la corrupción y autoritarismo en todos los niveles de gobierno en detrimento de sectores débiles de la sociedad? 10- La polarización de la sociedad entre la derecha y la izquierda acicateada por la corrupción en medios de comunicación y prensa venal? 11- La concesión de privilegios tributarios por decenas de miles de millones de soles a agroexportadores, industriales, empresas y políticos en perjuicio de peruanos con menos recursos? 12- El horror que viven miles de personas y sus familias a quienes el crimen organizado del chantaje y la extorsión les pusieron en la mira o los secuestraron para torturarlos mutilarlos y asesinarlos a sangre fría? 13- La impunidad con que fueron premiados por el Congreso al archivar denuncias constitucionales por delitos cometidos a los expresidentes Dina Boluarte y José Jerí? 14- La festinación de una grave denuncia penal por lavado de dinero mediante el avasallamiento del poder judicial en el proceso penal contra Keiko Fujimori y su partido Fuerza Popular, en el "Caso Cócteles", que se ejecutó mediante el pitufeo o blanqueo de millones de dólares mal habidos en 2011 y 2016 y que mediante giros tinterillescos lograron la anulación del juicio y el archivo de cargos principales tras intervenciones antijurídicas del Tribunal Constitucional y el Congreso de la República? 15- ¿La supuesta captura del Ministerio Público mediante una reconfiguración interna y política, con el nombramiento de Tomás Aladino Gálvez como fiscal de la nación por la influencia del Congreso más el Tribunal Constitucional, luego de la defensa cerrada de la Fiscal Patricia Benavides y la Vendetta contra la fiscal Delia Espinosa, que afecta la autonomía de la fiscalía y da paso a la impunidad en casos de corrupción de altos funcionarios? 16- ¿El linchamiento factico y político del presidente de ONPE Piero Corveto imputado por López Aliaga de fraude electoral tal como lo hizo Keiko Fujimori en 2016 y 2021, cuando lo que hubo fueron omisiones e irregularidades durante el proceso, un proceso que no incurrió en delitos como si lo hubo en el fraude del 2000 protagonizado por Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos?  pienso que sí.


“El ‘terrorismo blanco’ es una forma de violencia sicológica destinada a provocar pánico, zozobra o alarma en la población sin el uso directo de la violencia, a menudo mediante amenazas falsas, engaños o guerra de nervios para desestabilizar. Se basa en la manipulación y la coerción sicológica para generar miedo”. (lum.cultura.pe). Mientras que el autoritarismo es una forma de ejercicio del poder, ya sea político o social, caracterizada por la concentración de autoridad en una sola persona, grupo o élite. Se basa en la imposición de la voluntad, la sumisión ciega a la autoridad, la restricción de libertades individuales y la supresión de la disidencia.


En el Perú la lucha contra las drogas (coca y narcotráfico) tiene 100 años de vigencia y los resultados son discutibles –para unos es un fracaso y para otros evitó que el crimen organizado se consolidará-; lo cierto es que de 30 mil hectáreas de coca en 1980 ésta escaló a 243 mil en 1993 y en la actualidad son cerca de 100 mil/has. No existen carteles narco y tampoco columnas armadas como en Colombia y México. La policía antidrogas ejecuta una estrategia gubernamental netamente punitiva y represiva, matizada con algo de desarrollo, y decomisa solo el 10% de la producción total de cocaína estimada en 550tm, el resto 500 toneladas son exportadas utilizando las vías aérea y marítima a Norteamérica, Europa, África, Asia y Oceanía. El organismo encargado de la erradicación y control de los cultivos de coca fue durante 43 años el Proyecto Especial para la Reducción y Control de la Coca en el Alto Huallaga, CORAH, y dado a su escaso rendimiento y resultados negativos fue reemplazado por un organismo recién creado mediante el Decreto Supremo 003-2026-IN, Programa de Reducción de Cultivos Ilegales en el Perú (PRECIP), con el objetivo de fortalecer la lucha contra el tráfico ilícito de drogas mediante la erradicación de cultivos ilegales en zonas estratégicas del país.


El narcotráfico es la madre de varios delitos del crimen organizado y utiliza como herramienta eficaz la corrupción y el abuso de autoridad. Existen indicios que la lucha contra el narcotráfico continúa con el mismo patrón de los 80s, 90s y 2000 especialmente en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro, VRAEM, esta se ha degradado por el abuso en el uso indiscriminado de las armas contra población civil con el aval de la Fiscalía y la subordinación de la policía antidrogas. Los delitos cometidos por funcionarios públicos y otros ejecutores en los 80s y 90s son los mismos y solo cambiaron los cargos, rostros y nombres. La masacre del 25 de abril 2026, donde una patrulla militar vestida de civil atacó a mansalva a una camioneta (donde no se encontró drogas ni armas) con pasajeros en Colcabamba, Huancavelica matando a 5 personas y dos heridos, evidencian que en una estrategia fallida son los militares los que tienen la iniciativa y el control de las patrullas combinadas con la policía y fiscalía. Ocho militares fueron detenidos y son investigados acusados de asesinar y herir a personas cuyos familiares aseguran ser inocentes. La prensa colombiana los tipificó como ‘falsos positivos’. La narrativa oficial que se ubicaron rastros de droga y casquillo de bala en el vehículo es hartamente conocida y suscribe la versión, “La policía y los militares nunca pierden”. Este incidente motiva a pensar que nadie está seguro en carreteras de zonas marginadas, abandonadas, en pobreza extrema, sin presencia tuitiva y activa del Estado.


El Perú vive momentos de tensión y desesperanza por la acción de grupúsculos políticos en el Congreso con injerencia en el Ejecutivo, secundado por un presunto pacto criminal pro impunidad en delitos de derechos humanos y crimen organizado. Estos grupos en mayoría fueron castigados por el voto en las elecciones 2026. Es tal la sensación de arbitrariedad y caos, que la incertidumbre y la impotencia generado por el abuso de poder y pretensión de más privilegios del Estado nos hunde en la desesperación. Y, para complicar el escenario perverso un militar derechista (le dicen el Pantaleón chonguero) con el apoyo de algunos medios de comunicación ganados por la lenidad propone un golpe de Estado militar ‘democrático’ tal como lo hicieron Juan Velazco Alvarado, Francisco Morales Bermúdez y Alberto Fujimori Fujimori en las últimas seis décadas. El rechazo debe ser firme y total porque los militares tienen como misión la seguridad externa del país. Los peruanos de bien con la recuperación de la institucionalidad e independencia de poderes lograremos superar nuestros problemas internos sin la intervención funesta de iluminados como Abimael Guzmán y Víctor Polay, responsables de un periodo aciago superado con sangre, sudor y lágrimas.


Del 2017 al 2026 el Perú atraviesa por una nueva faceta de aparente terrorismo blanco de carácter político con injerencia en lo económico y autoritarismo con 50 asesinados en las protestas sociales de 2022-2023 que permanecen en la impunidad. El Congreso asumió el rol depredador de la Constitución Política y creador de leyes que acabaron con la institucionalidad y la independencia de poderes, así como la grosera prerrogativa de cambiar presidentes por intereses de grupos políticos lobistas que medran en contra de intereses del país. Un nuevo caldo de cultivo para el terrorismo sería autoría de 80 congresistas con sentencias y procesos penales en curso. Desde el 2017 Fuerza Popular en conspiración con otras agrupaciones políticas tomaron el control del Congreso y Ejecutivo con destituciones y nombramientos de presidentes, es así que tuvimos 8 presidentes con Pedro Castillo Terrones el único electo, pero defenestrado en poco tiempo. Las leyes pro crimen organizado y pro impunidad fueron la prioridad de quienes para sostenerse terruquean, insultan y califican de comunistas o caviares a toda persona que critica o protesta contra las agresiones y abusos cometidos.


El 2017 con la renuncia de PPK forzado por el acoso de Fuerza Popular, el Perú inicia un nuevo escenario de violencia, caos, inestabilidad con impacto directo en la política que a su vez repercute en la economía y sociedad peruana por la violación de derechos elementales y gestión autoritaria priorizando la impunidad al proscribir artículos de la Constitución Política, desconocer decisiones vía referéndum con referencia a la reelección y bicameralidad congresal por un pacto de crimen organizado encabezado por el fujimorismo e integrado por Renovación Popular, APP, AP, Podemos, avanza País, etc. Primó el desprecio a la institucionalidad, venganzas y ajustes a poblaciones del Perú profundo, vía negociados y privilegios para los poderosos en detrimento de pobres y pobres extremos. Nada raro sería que como respuesta a la frustración, impotencia, cólera e ira contenida surjan nuevas formas de violencia y sería por eso que se potencian la capacidad bélica y militar de las fuerzas de seguridad asumiendo compromisos económicos por miles de millones de dólares mientras la salud, educación, vías de comunicación, empleo, derechos laborales, etc., tienen serios déficits o lucen descuidados y abandonados.


De acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, “… persisten importantes desafíos en materia de institucionalidad democrática y acceso a la justicia atribuibles al Congreso de la República, que incluyen inhabilitaciones decididas, presuntamente, por criterios políticos y la destitución por “incapacidad moral permanente” de la presidenta Dina Boluarte, que convirtió a la mandataria en la sexta persona removida de la presidencia desde 2016. A ello se suma la aprobación de una ley que otorgó amnistía a miembros de las fuerzas de seguridad involucrados en graves violaciones de derechos humanos durante el conflicto armado interno, generando un escenario de impunidad manifiesta, avalado por el Tribunal Constitucional, que resulta incompatible con las obligaciones internacionales del Estado peruano”. (Informe Anual 2025, Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, acápite 801).


En un escenario como el descrito se cumplieron 14 años el 12 de febrero de 2026, de la captura del último cabecilla de Sendero Luminoso que marcó el fin de 30 años (1982-2012) del actuar terrorista de Sendero Luminoso que dio origen al terrorismo de Estado como respuesta y que, entre ambos, más el narcotráfico causaran aproximadamente 10 mil muertos entre asesinados y desaparecidos solo en el Huallaga. Sobre la desarticulación y golpe final al grupo sanguinario se tejieron versiones diversas que no necesariamente eran coincidentes con la realidad. Artemio empezó su caída después del asesinato de una mujer embarazada en Wiracocha acusándola de soplonaje, en distrito de Pueblo Nuevo, Leoncio Prado que fue repudiado por la población. Su captura se produjo en el caserío Tayshan, valle del Mishollo, distrito de La Pólvora, provincia de Tocache, región San Martín, gracias a la acción coordinada de inteligencia de la policía nacional y patrullas del ejército peruano, según versión de Harvey Colchado autor del libro “Artemio. La cacería del último cabecilla de Sendero Luminoso”. Fue el presidente Ollanta Humala quien le puso fin a las correrías clandestinas de SL en el Huallaga y no el fujimontesinismo quien acabó con el terrorismo de Sendero Luminoso. La narrativa por intereses políticos es que Fujimori acabó el terrorismo senderista.


Florindo Eleuterio Flores Hala, “camarada Artemio”, que durante 27 años desde 1985, integró y dirigió el Comité Regional Huallaga de Sendero Luminoso – CRH-SL, fue capturado el 12 de febrero de 2012, cuatro días después de ser herido en una mano por un conspirador infiltrado por la policía antiterrorista, con la misión de matarlo y cobrar la recompensa de cinco millones de dólares ofrecida por el gobierno norteamericano.


Quedando establecido que fue la campaña promoviendo un pago por la entrega del “camarada Artemio” (vivo o muerto) que hizo posible su captura. Mientras otra versión con impacto mediático tuvo por finalidad posicionar la aparente utilización de una nueva estrategia antiterrorista con tecnología de punta, orientada a desarticular al grupo subversivo; primero con la captura o eliminación de los principales mandos, para luego ubicar y detener al huidizo y astuto ‘senderista histórico’ - como él mismo se calificó en sus memorias - que durante tres décadas jugó a la ‘gallinita ciega’ y se burló de las fuerzas de seguridad, principalmente de los ministros del Interior y Defensa o de jefes de los frentes policial y militar del Huallaga. “Yo pienso que Artemio tenía acuerdos con la policía y los militares porque no se explica cómo caminaba como Pedro en su casa por todo el Alto Huallaga, se tomaba sus tragos en los puertos de Aucayacu, La Morada, Yanajanca, etc. Eran 20 a 30 personas que Vivian en las ciudades y centros poblados como cualquier vecino y se juntaban cuando tenían que matar a alguien o presentarse ante la prensa con armamento nuevo que ellos no tenían… era muy extraño”, Francisco C. Zapata R (nombre figurado) morador de San Francisco, Uchiza.


Luego que el gobierno no aceptara la propuesta del “camarada Artemio” de una salida política a la ‘guerra interna’, planteada por enésima vez desde el 2004 en una entrevista con el periodista Gustavo Gorrit de IDL Reporteros, en diciembre de 2011. ‘Artemio’ y un grupo de 30 senderistas armados iniciaron una agresiva campaña de agitación y propaganda en el departamento de San Martín, que dio inicio con la incursión en Campanilla y volanteos en Juanjui y Tarapoto los primeros días de febrero de ese año.


De regreso a sus predios en Yanajanca y Aucayacu, continuaron con esta tarea. El martes 7 sin presagiar que se le acortaban los días en libertad, el “camarada Artemio” y su grupo utilizando camionetas efectuaron reuniones furtivas, pintas y volanteo en varios caseríos del distrito La Pólvora en la provincia de Tocache, como: Cachiyacu, Buenos Aires o la Loma, Luís Salas, Miraflores, Pizana y Mishollo, sin ningún obstáculo. “Hicieron lo que mejor les convenía, estaban solos”, nos dijo un teniente gobernador de la zona.


A las 11 de la noche del mismo día terminaron la jornada proselitista en Santa Rosa de Mishollo y se retiraron a descansar a La Palma de Mishollo, un caserío ubicado a un kilómetro al sur - oeste del pueblo de Santa Rosa de Mishollo, es aquí, en circunstancias que dormía en una choza y en un incidente confuso, sobre el cual hay varias versiones, ‘Artemio’ es herido de gravedad en una mano por un disparo (a quemarropa) con escopeta calibre 12 conocida como Wacharaca, que de haberlo impactado en el pecho como era la intención del atacante, lo hubiera matado. Se comentó que ‘Artemio’ logró desviar el cañón del arma con la mano en un desesperado intento por evitar ser ultimado, pero lo cierto es que el atacante por la oscuridad de la choza habría errado el único disparo que pudo realizar.


La policía llegó al pueblo de Santa Rosa de Mishollo en helicóptero a las 7 de la mañana del día 8 y no encuentran a ‘Artemio’ ni a los senderistas que lo acompañaban, se informó que solo ubicaron mochillas y unas cuantas armas usadas. El desplazamiento de ‘Artemio’ aún herido fue por sus propios medios, caminando y sin los apremios ni la presión de un supuesto gran operativo que se dijo precedió a la captura del cabecilla senderista. Lo verdad es que hoy se puede afirmar, que no existió tal operativo policial o de fuerzas combinadas hasta que ‘Artemio’ fue herido, posteriormente sí, para ubicarlo y capturarlo en Tayshan.


Una versión da cuenta que ‘Artemio’ se entregó ante la seguridad de morir por la gravedad de las heridas en la mano y la imposibilidad de encontrar un médico que lo atendiera quirúrgicamente (A varios les habría ofrecido hasta 10 mil dólares), para ello envió a los senderistas ‘Lander’ y ‘Cubillas’ que fueron capturados y dieron la ubicación exacta de ‘Artemio’. Esta versión es coincidente con la dada a conocer en un panfleto por el grupo senderista del VRAE, que tenía presencia en la zona.


Una vez ubicado el camarada ‘Artemio’, este permaneció cuatro días atendido por una mujer que se limitó a lavarle la herida y darle algo de comida, ya bajo el control de las fuerzas de seguridad, que extrañamente no procedieron a su captura inmediata y montaron un escenario de persecución con “miles de militares y policías, por tierra, agua y aire” hasta el domingo 12.


La mañana del domingo 12, fue el teniente gobernador de Cachiyacu, Gamen Rengifo Cachique propietario de un bote a motor, quien ayudó a cruzar el Huallaga al contingente de 30 policías y militares que se limitaron a detener a ‘Artemio’ a las 9 de la mañana y llevarlo hasta Cachiyacu a donde llegaron a las 10 de la mañana, en medio de un despliegue mediático que incluyó una caminata por el cauce del río Cachiyacu y la utilización de un motocar para trasladar a Flores Hala, cuando el puerto de Cachiyacu está| ubicado a solo 100 metros del pueblo. De aquí fue llevado en helicóptero a la base Santa Lucía entre las 11 y 12 del día.


Los integrantes del Comité Regional Huallaga de SL intentaron reagruparse bajo el liderazgo del “camarada Braulio” o de uno de los hijos de ‘Artemio’. Pero como luego siguieron las capturas a importantes mandos del diezmado SL-CRH, este objetivo no pudo concretarse.


El sábado 3 de marzo a las 10 de la noche, cinco senderistas, según dijo uno de ellos, por orden del “camarada Braulio” secuestraron en Santa Rosa de Alto Yanajanca a Norbil Pérez Araujo de 23 años, en presencia de su hermana Leidi Ofelia Pérez Araujo, se lo llevaron a Nuevo Jaén y después cerca de las 2 de la mañana del domingo 4 lo condujeron en motocar hacía el río Huallaga pasando por Santa Rosa de Alto Yanajanca donde le dieron muerte y arrojaron su cadáver al río Huallaga, acusado de ser amigo de uno de los senderistas que facilitó la captura de ‘Artemio’, según confesión del senderista Edgar Trujillo Vásquez quien fue capturado por los pobladores de Santa Rosa para luego entregarlo a la policía y fiscalía de Tingo María el martes 6. Ellos se comprometieron a gestionar la seguridad ante el pedido de investigación y garantías por los pobladores que temían represalias.


Mientras pasan los años las autoridades nacionales y regionales, no quieren darse por enterados de una realidad difícil para el Alto Huallaga y a ello contribuyen también algunos comunicadores de la mano de instituciones del desarrollo alternativo y de varios medios de comunicación El proyecto especial Corah publicó que dejaba de funcionar dando a entender que con ello el boom del narcotráfico era realidad, pero a pocas horas el gobierno y el embajador de Estados Unidos entregaban en Pucallpa 6 de los 9 modernos helicópteros donados para apoyar la lucha contra los cultivos de coca y el narcotráfico. Llegó el 2026 y las promesas del expresidente Humala de entregar sumas millonarias a Tocache y Alto Huallaga para su desarrollo en reparación al daño causado por el terrorismo senderista, no se cumplieron y hoy existe menos inversión en desarrollo por parte del gobierno y la cooperación internacional que en las décadas de 2000 y el 2016, con todas las falencias y corruptelas denunciadas.


Florindo Eleutrio Flores Hala en uno de las audiencias por el proceso judicial que afrontó, decidió contar su verdad y reveló lo que era un secreto a voces. Que él no fue capturado, sino que negoció su entrega con un oficial conocido como Rumiñahui. Provocando la respuesta del ministro del Interior, quien defendió la versión oficial y negó la del terrorista, quien además dijo ser un político, y no un asesino o narcotraficante como se le acusaba. Al final de este relato reconocemos el esfuerzo y sacrificio de miles de policías y militares por la pacificación, sobre todo a los íntegros y a los fallecidos en cientos de confrontaciones, emboscadas y sabotajes. Este reconocimiento no incluye a los que hicieron abuso de poder, incurrieron en corrupción y cometieron delitos de lesa humanidad. Estos debieron ser juzgados y sentenciados con todo el rigor de la ley.


El objetivo supremo de todo peruano Integro debe ser: Nunca más terrorismo mesiánico. Nunca más terrorismo de Estado. Nunca más autoritarismo con corrupción institucionalizada. Nunca más golpes de Estado. Nunca más terrorismo blanco. (Con información: Amnistía Internacional, Comisión Interamericana de derechos humanos, “La guerra de los cien años: narcotráfico y terrorismo”, archivos, otros). 


* Periodista Investigador. (1978-2026). Ingeniero Agrónomo. Escritor. http://leyendadelhuallaga.blogspot.com/

domingo, 12 de marzo de 2023

Perú: Democracia y ¿Oligarquía?

 Poder hegemónico. Derechos fundamentales. Exclusión. Racismo.  

 

Felipe Ascención Páucar Mariluz*


Campesina mamá de víctima de enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en Juliaca Puno. Fueron 68 los fallecidos hasta el 08 de marzo. El 2009 Alan García asesinó a 35 en Bagua. Foto New York Times.

“La violencia apaga la esperanza de una justa solución de los problemas. Animo a todas las partes implicadas a tomar la vía del diálogo entre hermanos en la misma nación en el pleno respeto de Derechos Humanos y del Estado de Derecho”, Papa Francisco, Ángelus en Roma 23 de enero de 2023, al referirse a la convulsa realidad peruana.

Los derechos humanos fundamentales, son de obligatorio cumplimiento por toda autoridad que haya sido investido como tal en un régimen democrático y está obligado a dar fe de manera pública del respeto estricto a los mandatos de la Carta Magna o Constitución Política de un país, el no hacerlo significa el desprecio a estos derechos, a la imposición ilegal de medidas arbitrarias y el desapego a las clases sociales débiles carentes de poder. Cuántos de los derechos humanos fundamentales se cumplen o se cumplieron a lo largo de la historia del Perú, con toda seguridad, muy pocos y ello por cansancio, frustración y desesperanza genera protestas con movilizaciones violentas nunca antes vistas por parte de personas que molestas de clamar, suplicar, mendigar justicia y atención recibieron humillación y desamparo de quienes siendo gobierno asumieron el papel de sátrapas autoritarios con el fin algunas veces de convertirse en delincuentes millonarios a costa de los presupuestos de la nación. No se justifica la violencia, venga de donde viniere, sólo se trata de encontrar una explicación a lo sucedido recientemente, aunque ello en el actual escenario político – criminal resulte casi imposible.

Perú ingobernable. El periodista Jonathan Castro escribió un artículo que resume el por qué el inició de la protesta y los errores cometidos por la presidenta Dina Boluarte, sus ministros, congresistas, políticos, medios y prensa que agravaron el panorama de violencia en el país, por ello tomamos extractos que nos ayuden a entender y proyectarnos a posibles sucesos del futuro: “El último video que vi el martes 13 en la noche fue el de un muchacho que recibió el impacto directo de una bomba lacrimógena. Inmediatamente se desplomó y el grupo de jóvenes que iba a guerrear junto a él contra la Policía se replegó, lo cargó y lo protegió. En una foto de la agencia EFE se ve que tiene un hueco donde debería nacer su ceja derecha. He pasado la última semana revisando videos de jóvenes ensangrentados por el impacto de proyectiles, gente asustada porque vandalizaron sus negocios, turbas que transitan obligando a todos a marchar; y hablando con fuentes en el Ministerio de Salud y la Defensoría del Pueblo para actualizar la situación de los  muertos y heridos durante las protestas… El miércoles 14 de diciembre, leí en Twitter el último balbuceo de un jefe de Estado latinoamericano (Gustavo Petro, presidente de Colombia) para justificar el frustrado golpe de Estado del expresidente Pedro Castillo: “El apresamiento, sin juez y sin defensa, de un presidente elegido popularmente ha puesto en serio cuestionamiento el papel de la Convención Americana en el ordenamiento jurídico latinoamericano”… Pero el responsable del inicio de estos conflictos es un solo hombre: Pedro Castillo. El expresidente peruano hizo un fallido golpe de Estado y seguramente detener a la fiscal que lo investiga que no dejó otra opción al Congreso más que destituirlo, y a Dina Boluarte, sucederlo en el cargo. Las protestas no son tan fáciles de entender. Hay consignas que se repiten con claridad: cierre del Congreso, renuncia de Dina Boluarte, liberación y restitución de Castillo, y Asamblea Constituyente. Es cierto que la oposición derechista cobija a personas que quisieron darle golpe de Estado a Castillo desde antes que asuma el mando; y que también tiene desapego hacia la democracia. Pero fue Castillo quien ganó las elecciones y debió canalizar el malestar social en políticas de gobierno que mejoren la vida de los peruanos. No hizo ni una reforma importante. En lugar de ello, se llenó de sospecha de corrupción, desarticuló las capacidades del Estado e insertó en el aparato público a nuevas mafias. Hoy, desde la prisión, fabrica una epopeya de una gestión que fue miserable. Las protestas atraviesan varias de las capas superpuestas de problemas arraigados en el Perú: desprecio por el Congreso y los políticos centralistas, la precariedad con la que el Estado peruano integra las dinámicas políticas regionales, la ausencia de organizaciones sociales sólidas, el racismo arraigado, el crecimiento de mafias que aprovechan el caos para buscar protección, el mal manejo de los conflictos sociales que prioriza el control policial sobre las políticas de desarrollo, etc.” (Jonathan Castro, Washington Post).  

“La Fiscalía de Perú acusó formalmente, a través de una denuncia constitucional, al presidente Pedro Castillo de liderar una organización criminal en el seno de su gobierno. Según la fiscal general de la Nación, Patricia Benavides, la investigación ha revelado indicios de que Castillo es el cabecilla de una red responsable de los delitos de organización criminal, tráfico de influencias y colusión. Benavides también dijo que se estaba produciendo "una feroz obstrucción a la justicia" desde esa red supuestamente "enquistada en el Gobierno con la finalidad de copar, controlar y direccionar procesos de contrataciones para obtener ganancias ilícitas". El presidente Castillo replicó en una rueda de prensa con medios internacionales que "no hay ningún fundamento real" y "esas acusaciones son orquestadas". Reiteró que probará su inocencia y aseguró que se ha puesto en marcha "una nueva modalidad de golpe de estado en Perú" (BBC octubre 12 de 2022).

La prisión preventiva de 36 meses impuesta por el juez Juan Carlos Checkley al expresidente Pedro Castillo por supuestamente no acreditar arraigo domiciliario, apunta a enviarlo a la cárcel por 32 años como atrevidamente adelanto otra juez del grupo de jueces y fiscales anti Castillo, que no habiendo acreditado pruebas fehacientes en su contra se basan en supuestos y sospechas para aterrizar un plan destructor contra Castillo Terrones y su familia, esto en apreciación de sus abogados defensores y seguidores que no son pocos. Recordemos la serie de novelas que por capítulos emitieron medios afines a la oligarquía con sintonía garantizada y protagonizados por Karelim López, Bruno Pacheco, Zamir Villaverde, Carlos Jaico exsecretario general de palacio de gobierno y ahora ‘el español’ Jorge Hernández Fernández, entre otros que no pudieron convencer hasta hoy a un sector importante de la población que efectivamente Pedro Castillo es un corrupto y el jefe de una organización criminal y que hoy necesitan de 3 años para intentar demostrarlo. Mientras tanto, Pedro Castillo ha logrado posicionarse como la víctima de un gobierno supuestamente autoritario y de un Congreso antidemocrático con más repudio que aprobación, así como, recibir la solidaridad de autoridades y líderes de varios países de Latinoamérica y el mundo.

En las elecciones de 2020-21, el laureado escritor Mario Vargas Llosa fue un opositor acérrimo a Pedro Castillo y su plancha presidencial como activista y promotor de la candidata Keiko Fujimori, avaló la narrativa de un inexistente fraude electoral, emitió adjetivos descalificativos contra Castillo, Boluarte, seguidores y votantes, es decir, adoptó una clara posición antidemocrática y antipueblo, al extremo que fue calificado (en exceso) como un antiperuano. ¿Cómo entender entonces que ahora en palacio de gobierno al momento de recibir una distinción honorifica un Vargas Llosa anti-Casttillo sea ahora pro-Dina Boluarte y sostenga cómodamente que la candidata que llegó fraudulentamente a ser presidenta como lo aseguró sea una gran demócrata y defensora de una auténtica democracia vigente en el Perú? ¿Corrección tardía u oportunismo conveniente?

Un Congreso con congresistas lobistas y con el 6% de aprobación evitó que el primer ministro Alberto Otárola sea interpelado para responder políticamente por el asesinato de 48 personas que participaron en las protestas sociales, de esta manera avalan la represión brutal, violatoria de los derechos humanos fundamentales e indiscriminada, ubicándose en la orilla opuesta de los intereses de las poblaciones que votaron por ellos. Fueron 67 los que votaron en contra y se abstuvieron, entre los que se encuentran dos por Huánuco: Medina y Picón. Lamentable. “Las bancadas que en forma unánime decidieron proteger al jefe del gabinete ministerial fueron Fuerza Popular, Acción Popular, Alianza para el Progreso (APP), Renovación Popular, Avanza País y Somos Perú” (La República, marzo 11 de 2023).  

“Las nuevas protestas se dan en un contexto donde el Gobierno de Boluarte, el Congreso y las fuerzas de seguridad generan amplio rechazo en la población, según encuestas. En la víspera de cumplirse el tercer mes de protestas y el mismo tiempo de Boluarte en el poder, los manifestantes pintaron un enorme mural en Lima con un mensaje que dice "Estado asesino", una frase que devela las costuras de una lucha social que, más allá de conseguir vías para solucionarse, pareciera mostrar el entresijo de un conflicto político interno que podría escalar a una situación más compleja y profunda, como la ya anunciada "guerra civil" que advirtieron podría iniciar según las comunidades indígenas aimaras que habitan en el sur peruano” (RT.com, marzo 7 de 2023).

 “El Equipo Especial de Fiscales contra la Corrupción en el Poder investiga a una presunta organización criminal que habría liderado el expresidente Pedro Castillo para interceptar las conversaciones telefónicas de opositores a Castillo y atentar contra la integridad de la fiscal de la Nación, Patricia Benavides, la fiscal Marita Barreto, el coronel PNP Harvey Colchado, entre otros. Con el avance de la investigación preliminar, la fiscalía estableció que uno de los objetivos de la sindicada organización criminal sería la de designar convenientemente a los jefes de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) y la Dirección General de Inteligencia (Digimin). Esto con el objetivo que ambas direcciones financien de manera ilegal la compra de equipos de intercepción de comunicaciones. Además, en octubre pasado, según la fiscalía, “se tomó conocimiento” que Jorge Hernández Fernández, conocido como “El Español”, “se encontraría captando personas, efectivos policiales o civiles, creando un grupo criminal financiado por el Gobierno, para asesinar al personal policial y fiscal del Equipo Especial de Fiscales contra la Corrupción en el Poder”. “El Español” fue capturado el martes pasado y permanece con detención preliminar (El Comercio, marzo 10 de 2023).

“El juez supremo Juan Carlos Checkley, a cargo del Juzgado Supremo de Investigación Preparatoria, impuso prisión preventiva por 36 meses al expresidente Pedro Castillo Terrones y al exministro Juan Silva Villegas por los casos Puente Tarata II, Petroperú y Ministerio de Vivienda y Construcción. Al contrario, rechazó el pedido de la Fiscalía para imponer prisión preventiva al exministro Geiner Alvarado López, al considerar que tiene arraigo y ha venido colaborando con las indagaciones de la Fiscalía. Para Geiner Alvarado, el juez decretó comparecencia restringida, con impedimento de salida de Lima y Callao, no comunicarse con los otros investigados y testigos y entregar una fianza de 35 mil soles (La República, marzo 10 de 2023).

La corrupción como parte del crimen organizado se ha institucionalizado en el Perú, mientras el abuso del poder hegemónico se posiciona destruyendo esperanzas de progreso y sumergiendo en la pobreza o extrema pobreza a la mayoría de peruanos de bien, al extremo que perdieron la ilusión y recurren a la violencia como tabla de salvación. En este contexto, el expresidente Pedro Castillo solicitó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos que interceda para dejarlo en libertad y restituirlo como presidente, mientras que el parlamento con congresistas que quieren verlo preso desde antes que jurara como primer mandatario de la nación, aprobó una denuncia constitucional contra él validando un extraño e insubsistente informe de  la fiscal de la nación plagado de especulaciones, basados en declaraciones de ex funcionarios del  entorno presidencial; esta decisión autoriza a la fiscalía a formalizar una investigación por organización criminal y corrupción, que como primer paso fue pedir prisión preventiva de 36 meses. Por otra parte, el Departamento de Estado Norteamericano aprobó la extradición del expresidente Alejandro Toledo para que afronte varias causas por delitos de colusión y lavado de activos, pero como el poder del dinero es grande una jueza y un juez suspendieron temporalmente la orden de detención dada por ese gobierno con el objetivo de expulsarlo. "Solamente queda el requerimiento del gobierno peruano para hacer más efectiva y más rápida esta extradición y que el presidente (Alejandro Toledo) venga a tener el mismo devenir que han tenido los últimos presidentes de los últimos 28 años: una prisión" (Sputnik, 22 de febrero 2023).

De 1985 a la fecha todos los presidentes resultaron ser unos desleales y presuntos delincuentes que se aprovecharon y embolsicaron millones (Con excepción de Paniagua y Sagasti), como tal fueron investigados y denunciados por graves actos de corrupción, autoritarismo y violación de derechos humanos fundamentales: Alan García Pérez quien fue presidente dos veces y se suicidó para evitar ir a la cárcel y posibilitar la herencia de sus bienes investigados a su familia. Alberto Fujimori, que cumple carcelería por corrupción y violación de derechos humanos, tiene a la heredera pugnando fallidamente por ser la sucesora del fujimorismo, estuvo presa y es investigada por el blanqueo en sus tres campañas de millones de dólares supuestamente dinero ilegal. Alejandro Toledo quien deberá responder por graves actos de corrupción luego de huir a Estados Unidos y este país aprobara su extradición. Ollanta Humala, investigado por corrupción y violación de derechos humanos estuvo preso 9 meses, su proceso penal extrañamente sufre de parálisis. Pedro Pablo Kucsynski acusado por corrupción y con libertad vigilada es uno de los más grandes lobistas y millonarios. Martín Vizcarra denunciando por actos de corrupción cuando fue presidente del gobierno regional en Moquegua y cuando era ministro de Transportes y Comunicaciones. Manuel Merino presidente por 5 días fue denunciado por el asesinato de dos personas en la feroz represión contra su asunción al poder. Pedro Castillo, investigado y detenido en la Diroes tras dar un fallido golpe de Estado y ser investigado por presuntos actos de corrupción en una red criminal. Finalmente, Dina Boluarte, tras acceder a la presidencia luego de la forzada vacancia de Pedro Castillo el 7 de diciembre de 2022 hizo frente a masivas movilizaciones de rechazo que piden su renuncia en gran parte del país a las que respondió con violenta represión y exposición de un poderío militar jamás antes visto, es investigada por la muerte de 48 personas asesinadas por personal de la policía y el ejército peruano, como indican las primeras investigaciones de la fiscalía e IDL-Reporteros en un reportaje.  Esto es una pequeña parte de la penosa y trágica realidad de un país dividido y polarizado entre los pocos que ostentan comodidades y riquezas y las grandes mayorías que sobreviven en pobreza y extrema pobreza en medio de una exclusión y racismo nauseabundo. Muchos fingen no estar enterados que en el Perú, ‘el que no tiene de Inga, tiene de Mandinga’. Especial condena merecen los que habiendo apoyado o fueron beneficiarios indirectos del terrorismo y narcotráfico en sus diferentes aristas y vertientes hoy simulen excelsa conducta y acusen a otros de ser lo que ellos fueron en algún momento.

La emboscada. Como si esta estela lamentable fuera poco, el terrorismo nos recordó que siguen vigentes y no son cosa del pasado; el Militarizado Partido Comunista del Perú, MPCP; respondió a la Operación ‘Patriota’ de agosto de 2022 donde su principal campamento fue destruido, dos de sus integrantes resultaron muertos y perdieron armas y demás logística por la acción de inteligencia y las fuerzas combinadas del Ejército, la FAP, la Marina de Guerra y policía. Unos 20 integrantes del MPCP emboscaron a una camioneta con 8 efectivos de la Dinoes y Comisaría del Batallón Contraterrorista del Centro Poblado Natividad, en el distrito de Pichari, provincia de la Convención, Cusco  donde con saña fueron ultimados 6, quedando el capitán Edwin Mego herido y otro efectivo que murió desangrado con el brazo y pierna derecha destrozados, 5 de los fallecidos fueron rematados con ‘tiros de gracia’ en la cabeza. El atentado en versión oficial se produjo cuando iban a comprar pescado a Puerto Cocos, pero el ataque por sorpresa y a mansalva fue en las inmediaciones del ingreso a la comunidad nativa Mimirini y Nueva  Ashaninka ubicada entre Puerto Cocos y Mantaro, por lo que se deduce que el objetivo era llegar a Mantaro. Los responsables indirectos de esta masacre dieron distintas versiones con el objetivo de salvar sus cargos e investigaciones por negligencia e incumplimiento de reglamentos sobre movilización de personal fuera de los 200 metros del lugar donde se encuentra una base o comisaría, fue la rutina y otras fallas que hicieron posible a los sediciosos obtener su objetivo con ventaja inexplicable. Para variar, supuestos especialistas con cajas de resonancia garantizada inventaron escenarios, armaron realidades ficticias, crearon fábulas y difundieron falsedades, con el fin de posicionar la ‘verdad’ oficial.    

Origen y desarrollo de la reciente crisis.  En el 2020, nadie pudo predecir  lo que ocurriría en las elecciones generales, tampoco cuales serían sus resultados, ni el decantar trágico en diciembre de 2022, enero y febrero de 2023. La primera vuelta resultó con Pedro Castillo y Keiko Fujimori como ganadores y un Pedro Castillo ganador en segunda vuelta por escasos 50 mil votos, triunfo que no fue aceptado por la derecha liberal y sus grupos políticos Fuerza Popular, Renovación popular, Avanza País, Alianza Para el Progreso, Acción Popular considerados grupos de lobistas del poder económico que argumentaron fraude para no admitir su derrota ya que no les sirvieron sus millones, sus medios de comunicación y prensa a servicio, sus políticos y analistas contratados para conseguir bajo presión mediática el triunfo de Keiko Fujimori. Derrotados todos ellos, la tarea de expectorar a Castillo del sillón presidencial y de la casa de gobierno la asumía un Congreso con congresistas que a fuerza de pulso lograron la desaprobación y repudio del 94% de los peruanos. Congresistas, medios y prensa tras un acoso implacable con la figura de la vacancia presidencial como principal arma vieron facilitar la consecución de sus objetivos con la hasta hoy inexplicable decisión de decretar un fallido autogolpe de Estado que fuera anunciado por Castillo. Pedro Castillo le facilitó la tarea a la oposición considerada golpista por un sector de la población al realizar un gobierno que desde un principio no cumplió con las promesas y compromisos asumidos en campaña y también por hacer o pretender hacer lo mismo que otros presidentes, ministros y funcionarios corruptos con total impunidad: como despachar fuera de palacio, cometer actos de corrupción en los que estuvieron inmersos funcionarios de palacio, presuntos delincuentes hoy testigos privilegiados que hasta escriben libros donde seguro ocultarán su participación, algunos ministros hoy convertidos en ‘colaboradores eficaces’ y familiares, según las carpetas fiscales abiertas. Panorama sombrío  para el país, que será difícil superar e imposible salir airosos porque casi todos directa e indirectamente somos responsables y seremos grandes perdedores.

La situación compleja por la que atraviesa nuestra patria, debe llevarnos a actuar pensando en el interés supremo de la nación. En las siguientes líneas intentaremos responder a interrogantes sobre posturas a favor y en contra de la gran movilización nacional y los niveles de violencia pocas veces visto en el Perú, así como el porqué de la estigmatización, discriminación y marginación, que siendo males ancestrales alcanzó niveles repudiables en los cerca de año y medio de la era Castillo que con todas las fallas y errores conocidos ya marcó un hito en la historia del Perú. Quienes con ojeriza quieren ver entre las decenas de miles de personas movilizadas a lo largo del país a terroristas, narcos, comunistas, mineros ilegales, vándalos o delincuentes son los que discriminan, marginan, estigmatizan por defender a líderes corruptos, violadores de derechos humanos o a grupos de poder hegemónico, cuando no a seudos grupos políticos con acta de fundación familiar.

“Las regiones que se hacen presente en Lima, y que principalmente son Cusco, Apurímac, Huancavelica, Puno y Cajamarca, registran menores niveles de integración económica y estatal, según los especialistas. Se mantienen en un elevado índice de pobreza monetaria que supera el promedio nacional. Con el autogolpe de Castillo y la crisis política, esta parte del país vio que se diluyó la esperanza de resolver su falta  de desarrollo. Esa insatisfacción gatilló las movilizaciones a nivel nacional… En efecto, Ayacucho, Huancavelica y Puno superan el promedio nacional con una pobreza que oscila entre el 36,7% y 40,6%. En esta cifra también se incluye a Cajamarca, que se encuentra al norte del país. Aunque su cifra ha variado en los últimos años, se mantienen en el grupo con mayor incidencia desde hace más de 10 años, de acuerdo con la data oficial. Ello implica que, en estas zonas, los gastos de los peruanos son insuficientes para satisfacer sus necesidades alimentarias y no alimentarias, entiéndase en salud, educación, vestimenta, transporte, entre otras… En esa línea, Efraín Gonzales de Olarte, economista de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), afirma que las regiones protestantes son las menos desarrolladas y más rurales del Perú, dedicadas a la agricultura y ganadería. “Son las que tienen menores niveles de integración a la economía de mercado y al Estado, por ello, la alta tasa de informalidad, que se traduce en bajas productividades, bajos ingresos (pobreza) y débil integración a los servicios del Estado (carreteras, educación y salud)”, agrega… El panorama se agudiza por los bajos salarios de estas regiones. Huancavelica y Puno reportan que su remuneración es menor al sueldo mínimo. Los varones obtienen un monto de  937 y 900 soles, respectivamente. Pero existe a su vez una brecha salarial de género que evidencia los montos desiguales entre hombres y mujeres, siendo estas últimas las menos pagadas, con poco más de 600 soles. Nuevamente ambos por debajo del promedio nacional. Así, según Gonzáles, la población no está siendo integrada al mercado del trabajo (María Morales Isla, Unidad La República Data, enero 28 de 2023).

“En teoría, el mercado y la democracia son integradores. El mercado incluso tiende a diluir el racismo, porque favorece el intercambio y asociación entre las personas de cualquier origen. Pero, en el Perú, ese efecto integrador ha sido severamente limitado por el costo de las leyes y los reglamentos. Los emergentes no pueden crecer más allá de cierto punto, o deben desviarse hacia la ilegalidad. Hay dos mundos. El formal y el informal. Una segregación. Es cierto que el campesinado andino se ha integrado al mercado y al mundo urbano de manera notoria en las últimas décadas. Ha surgido una nueva clase media rural y urbana emergente. Pero informal (Jaime de Altahus, El Comercio, enero 28 de 2023).

“El Perú vive horas críticas. Diversas marchas se extienden y multiplican en el sur, norte y centro del país bajo la consigna de nuevas elecciones y la renuncia de Dina Boluarte. Los violentos enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes han dejado el trágico saldo —en poco menos de 50 días— de más de 60 fallecidos. La represión ha sido rechazada por diversos presidentes de la región, algunos han removido su apoyo (como es el caso del gobierno de Gabriel Boric), otros aún no reconocen a Boluarte (como Gustavo Petro, en Colombia) y han llego a pedir, inclusive, la libertad del expresidente golpista Pedro Castillo (según manifestó Andrés López Obrador, presidente de México, en la Celac). Boluarte, la primera presidenta del Perú, se encuentra aislada, de acuerdo al politólogo Alonso Cárdenas, sin margen de acción, con un desprestigio muy grande y con el país convertido en una olla a presión” (La República 27/01/23).

La presidenta Dina Boluarte, el premier Alberto Otárola,  ministros, especialistas y medios afines estigmatizaban a los manifestantes tildándoles de terroristas, narcos, comunistas, vándalos y delincuentes. El sábado 22 de enero, empeoraron la descontrolada protesta con una abusiva intervención al Campus de la Universidad Mayor de San Marcos a solicitud de su rectora Jerí Ramón argumentando que ‘había un grupo político detrás de las movilizaciones”, detuvieron a 193 personas, horas después fueron liberados 192, echo que obligó a la presidenta a pedir perdón, también se intentó tomar la Universidad Nacional de Ingeniería pero por la posición enérgica y humanista del rector Alfonso López Chau no se concretó, “Yo no soy comunista y si tuviera 20 años saldría a marchar” aseguró. Error tras error como el de asegurar que “la toma de Lima fue un fracaso”, afirmar que “Puno no es el Perú”, o que la violencia en el sur es promovida por bolivianos como Evo Morales y los Pochos Rojos, le pasaron factura a la precaria democracia peruana.

El factor oculto: Vladimiro Montesinos y el fujimorismo. Los medios de comunicación ultraliberales y procorrupción del fujimorato no dicen que la aguda crisis del Perú en su etapa reciente se inició hace 7 años cuando la heredera del reo en cárcel Alberto Fujimori, Keiko Fujimori Higuchi, perdió las elecciones por segunda vez frente a Pedro Pablo Kuczynski el 2016, desde entonces un Congreso a su medida porque tenía mayoría entorpeció las gestiones  y le hizo imposible gobernar hasta lograr su renuncia en 2018. Asumiría Martín Vizcarra que corrió igual suerte siendo reemplazado fugazmente por Manuel Merino de Lama y luego por Francisco Sagasti hasta que volvió a perder por tercera vez frente al profesor rural cajamarquino Pedro Castillo Terrones a quien le aplicó una presión continua e incansable cerca de 17 meses hasta que logró su vacancia el 7 de diciembre de 2022. Es conocido que tanto PPK, como Martín Vizcarra y Pedro Castillo cometieron presuntos delitos que llevaron a una fiscalía asombrosamente diligente (no está mal) a iniciar investigaciones y denuncias que le facilitó el objetivo de no dejar gobernar a otra persona que no fuera ella. La escogida por el poder económico y las fuerzas políticas como su genuina representante es en resumen la primera responsable de lo que ocurrió y ocurre en este periodo. A todo esto qué papel desempeñó y juega Vladimiro Montesinos el presidente detrás del trono de Fujimori?

El periodista Ángel Páez de la unidad de investigación del diario La República entrevistó al exjefe de la Dirección Nacional de Inteligencia DINI, Wilson Barrantes, sus declaraciones desmienten y trae por los suelos las versiones sin sustento sobre una ‘insurrección terrorista´ al que quisieron convertir las movilizaciones y cómo Montesinos tiene injerencia en la crisis actual, aquí dos segmentos del informe: “Narró que en una reunión del Consejo de Inteligencia Nacional (COIN), máxima instancia colegiada del Sistema de Inteligencia Nacional (SINA), encargado de orientar las actividades de inteligencia y contrainteligencia, y es de carácter deliberativo y resolutivo, se notificó de que había 16 organizaciones que alentaban a las marchas de protesta y que carecían de vínculo entre ellas. Tampoco se identificó a un partido o a un líder como aglutinador de las manifestaciones antigubernamentales. Negó que el aparato de fachada senderista, el Movimiento por la Amnistía y los Derechos Fundamentales (Movadef), dirigiera las protestas”... “(Decir que es) una ‘insurgencia terrorista’ es una estupidez. Ese término no existe en la doctrina militar… “(Hablar de la infiltración extranjera) es parte de la distracción que se quiere poner. “Al día siguiente (15 de diciembre) vinieron los muertos, 60 heridos y siete muertos…“¿Podríamos decir que Montesinos piensa que todas las manifestaciones y protestas están dirigidas por ‘Feliciano’?”, preguntamos. “Por ‘Feliciano’. Y que ‘Feliciano’ podía pararlas desde la Base Naval. Y quería mi presencia en la Base Naval para hablar con Montesinos para que haga una reunión con ‘Feliciano’ y el diera las órdenes a nivel nacional para que se pare la protesta. O sea, es un nivel de estupidez… ¡Ya no me da risa! Me da cólera, porque lamentablemente es lo que ellos pensaban”, manifestó.

El año de furia y barbarie. “Las protestas que inflaman Perú han dejado a la vista las fracturas sociales, étnicas y económicas entre la costa y las zonas rurales. La mano dura del gobierno, apoyado en militares, empresarios y medios de la capital, empeora la situación. La única vía parece ser celebrar, cuanto antes, elecciones anticipadas. Perú comenzó 2023 donde lo dejó en 2022: en medio de la precariedad institucional y el mayor estallido de violencia en 20 años. Con más de 50 muertos por la represión policial contra las protestas que piden su dimisión y un adelanto electoral, el mandato de la presidenta, Dina Boluarte –que asumió el cargo el mismo día que el Congreso destituyó a su antecesor, Pedro Castillo– pende de un hilo. Con centenares de carreteras bloqueadas en ocho regiones del país, ciudades enteras corren riesgo de desabastecimiento, incluida Lima. La caída de Castillo tras intentar un autogolpe ha incendiado una pradera llena de avisperos. En algunas ciudades del interior, la violencia desembocó en la quema de edificios, saqueos de centros comerciales e intentos de toma de aeropuertos por grupos organizados infiltrados entre los manifestantes (Política Exterior, enero 23 de 2023).

“La acumulación de la violencia actual ha sido lenta, con años de gobernanza inadecuada que conducen a altos niveles de desconfianza y decepción entre la población. Tema de preocupación para las organizaciones internacionales, incluida la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la frágil estructura democrática de Perú ha producido seis presidentes en los últimos seis años. En la raíz de la crisis hay décadas de inestabilidad política, corrupción y consecuencias de la desigualdad sistémica urbano-rural. Los proyectos recientes del Centro Pulitzer han demostrado lo que la fragilidad en las instituciones democráticas y la desigualdad social están causando en la región. Las amenazas a la vida de las comunidades indígenas y los defensores de los bosques en la Amazonía, la devastación del cambio climático en la región montañosa, las víctimas récord de COVID-19 y la precaria situación de los programas médicos y sociales están en primer plano de la pérdida de fe de los peruanos en su democracia” (Centro Pulitzer, enero 27 de 2023).

Presidenta Dina Boluarte el descontrol de las manifestaciones pese a la brutal represión parecía haberla transformado. Llamaba al diálogo luego de atacar a los que pedían su renuncia. Difusión.


Narcotráfico y terrorismo, la estela de un conflicto. El narcotráfico y el terrorismo, es un problema en el Perú de hace 100 años (Ver La Guerra de los 100 años: Narcotráfico y terrorismo, julio de 2022), se le imputa ser causantes de decenas de miles de muertes y el haber fortalecido a lo que hoy es el crimen organizado que involucra a otros 20 delitos de igual o de mayor impacto negativo en la política, la economía, la salud, la cultura, el medio ambiente, etc. La guerra perdida contra las drogas, el narcotráfico y su aliado el terrorismo hasta el momento no tiene una explicación o justificación convincente, lo que lleva a conjeturar que fue la corrupción uno de los instrumentos para infiltrar los poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial y el poder mediático de medios y prensa que podrían resultar siendo los causantes de su empoderamiento y expansión en Latinoamérica, Caribe y otros continentes de la mano de la tecnología y con la sofisticación de sus actividades o la ‘colaboración’ de las fuerzas de seguridad ganadas por el crimen. En suma los retos de aquí en adelante son enormes ante la imposibilidad de controlarlos y erradicarlos.

Desde la segunda vuelta electoral en 2021 se intensificó el uso indebido e interesado del narcotráfico y el terrorismo por parte de grupos políticos, también de los auto proclamados analistas con intereses personales apoyados por medios de comunicación con el objetivo de evitar la elección de Pedro Castillo y empoderar a Keiko Fujimorí, al poner en relieve los presuntos vínculos de Castillo con el comunismo, con el narcotráfico y el terrorismo con el fin de restarle credibilidad y preferencia de los electores, pero no pudieron mostrar pruebas con peso legal sobre estas afirmaciones. Pese a la feroz contra campaña Pedro Castillo resultó ganador juramentando como presidente y desde allí fue un Congreso con mayoría de grupos políticos de derecha, liderados entre otros por militares que firmaron ‘Actas de Sujeción’ a Fujimori/Montesinos  el que asumió la arremetida por la vacancia presidencial que se vio facilitada por actos de corrupción propios de una organización criminal lo que dio lugar a su vacancia y detención con la que se inician las protestas, primero en las regiones del sur que se fue extendiendo progresivamente a dos terceras partes del país. ¿Por qué se dio esta protesta colectiva masiva, sin estar previamente organizada, ni articulada entre sí, ni con partidos políticos u organizaciones visibles? Todo apunta a que el factor Castillo y Boluarte solo fue una detonante que catapultó un enorme descontento y sentimiento de frustración, rabia contenidas a causa de décadas de postración y olvido, aunque también podría ser que la gran mayoría del pueblo desposeído vio como se les arrebataba de mala manera a un líder el presidente en quien tenían cifradas sus esperanzas, quizás pudieron pensar que tuvieron el poder buscado por décadas y este les fue arrebatado. Lo cierto es que el único golpe real y efectivo fue el del Congreso contra la presidencia de Pedro Castillo. A partir de ello el mensaje podría ser, que nadie que no represente a la derecha o a la oligarquía puede ser presidente y menos gobernar el país y quien se atreva a serlo debe pagar muy caro por la osadía.

Sendero luminoso y el narcotráfico. En 2012 con la captura del camarada ‘Artemio’ se puso fin a las actividades armadas ilegales y criminales de Sendero Luminoso en el Huallaga y con ello se posibilitó la erradicación de 5 mil hectáreas de cultivos de coca en el valle del Monzón con los que el Perú llegó a tener 42 mil hectáreas en 2015 según cifras de las Naciones Unidas, ONUDC, con el que se podía producir en teoría 400t de cocaína de las que en promedio se incauta 80t cada año; es desde este año hasta el 2021 que la coca crece exponencialmente hasta las 80 mil hectáreas y 800t de la droga cocaína según cálculos de la Oficina Antinarcóticos de Estados Unidos, ONDCP, no existe para ese año una cifra de ONUDC, por tanto, se concluye que los gobiernos de este periodo mediante DEVIDA que tuvo como presidentes a Alberto Otárola, Carmen Masias y Rubén Vargas no hicieron el trabajo de control, fiscalización y desarrollo alternativo que les correspondía y por ello el narcotráfico y la pobreza siguen siendo uno de los problemas difíciles que tiene el Perú, pero, como si se tratara de una broma el nuevo presidente de Devida Carlos Figueroa propuso replicar el plan fallido de ese periodo. El terrorismo remanente de SL fue golpeado fuertemente en agosto de 2022 con la Operación ´Patriota´ precisamente por el gobierno de Castillo a quien se le motejaba de narcoterrorista. El narcotráfico y el terrorismo en conjunto son un pequeño grupo que no representa peligro alguno a la seguridad interna del Perú, aunque cuente con cierto poder militar y económico que hace posible su infiltración en la política, la economía y fuerzas de defensa o seguridad, el poder de fuego de estos flagelos es incapaz de resistir a un batallón de 200 hombres de las fuerzas armadas, por lo que es una necedad/estupidez pretender utilizarlos para generar caos o terror en la población. El terrorismo asentado en un sector geográfico equivalente a un distrito de los 69 del inmenso Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro, Vraem, constituye un problema aislado (según autoridades, líderes y pobladores) que aparece de vez en cuando de la mano de coyunturas complicadas para magnificarlas y en apariencia mantenerlas vigentes indefinidamente y en beneficio de poderes facticos ocultos expertos en desviar la atención pública nacional e internacional respecto a problemas acuciantes.

Ataque y respuesta, las cuantiosas pérdidas y las masacres: Las protestas del 7 de diciembre en adelante a consecuencia de la vacancia y detención del expresidente Pedro Castillo Terrones produjeron 48 muertes presuntamente ocasionados por efectivos policiales y militares de los 68 fallecidos incluyendo la muerte por ahogamiento de 6 soldados en el río Juli, pero que según versión oficial fueron muertos por infiltrados armados entre los manifestantes, también resultaron heridas más de 1000 personas entre policías y civiles, fueron destruidas o incendiadas comisarías, sedes de la fiscalía, juzgados, aeropuertos y entidades privadas. Es a partir de estos hechos sangrientos y de violencia extrema que nuevamente se esgrimió como justificación a la represión excesiva tipificar de terroristas, narcotraficantes o mineros ilegales a quienes apoyaron o dirigieron las multitudinarias movilizaciones y protestas en Puno, Cusco, Apurímac, Ayacucho, Madre de Dios, Amazonas, Junín, Ucayali, Huánuco, San Martín, Cajamarca, Lima, etc. El gobierno de la presidenta Dina Boluarte con su primer ministro Alberto Otárola, aparatos de inteligencia, medios y ‘especialistas’ magnificaron interesadamente una vez más al narcotráfico y terrorismo sin tener en cuenta que ello podría convertirse en un bumerang de impredecibles consecuencias; hacer creer a la población que el ‘narcoterrorismo’ asola al país es ridículo e irresponsable. Hay que ser claros y firmes, lo que hubo fueron protestas violentas de personas desbordadas con la injustificable destrucción de bienes públicos y privados, sin que sea una insurrección, que haya habido infiltrados, nadie lo duda, pero es inteligencia del Estado que debe ubicarlos y detenerlos, como también corresponde decirle la verdad sobre los sucesos a los peruanos. La presidenta Dina Boluarte, su premier Alberto Otárola, sus ministros del interior y defensa podrían hacer frente a duras penas de hasta 20 años de prisión acusados por genocidio por los sucesos sangrientos con un “nivel de violencia nunca antes visto” según un oficial de la comisaría de Juli en Puno en el que pudieron morir 43 policías dado que fue cercado e incendiado parcialmente por unos 500 manifestantes en presunta venganza porque sus compañeros Aimaras fueron brutalmente reprimidos en Lima (Ovalo de Higuereta). Por qué Alberto Otárola un político de izquierda y  defensor de los derechos humanos en la década de Fujimori – Montesinos, hoy opta y aparece como un violador sistémico de estos derechos y evita asumir responsabilidad junto con sus ministros de defensa del interior? ¿Por qué Dina Boluarte una mujer apurimeña, se entiende de pueblo, destila desprecio hacía las personas que tienen su mismo origen? Contradicción, difícil de entender.

Los privilegios del centralismo limeño. La convulsión política y social que sacude a Perú no es un problema coyuntural, tiene que ver con relaciones verticales agraviantes en su población, afirma el historiador José Carlos Agüero. En este país sudamericano han muerto 59 personas en los dos meses del gobierno de la presidenta Dina Boluarte, 48 directamente por la represión estatal a las protestas iniciadas el 7 de diciembre. La presidenta de 60 años ha respaldado a las fuerzas armadas y policiales pese al saldo trágico de su accionar represivo. “Lo que se puede encontrar de un colapso social no son soluciones, pero sí salidas que ayuden a que este nudo, que es muy peligroso para la gente, que es lo que a mí me importa sobre todo, se desactive en sus efectos más tanáticos (mortales)”, declaró Agüero en una entrevista con IPS. Perú tiene 200 años de vida republicana pero arrastra problemas de desigualdad y discriminación, que debido al centralismo agudo en Lima afectan sobre todo a las poblaciones del interior, especialmente rurales, campesinas, amazónicas e indígenas  quechuas y aimaras. Para 2021, según las últimas estadísticas oficiales, la pobreza urbana se situaba en 22 % y la rural en 40 %, sobre todo en la sierra y la Amazonia. Regiones como Ayacucho, Huancavelica, Puno –algunos de los centros de la protesta social- alcanzaron los niveles más altos de pobreza en un rango de 37 % a 41 %. La capital de Perú supera los 11 millones de habitantes, representa la tercera parte de la población total,  estimada en 33 millones. Es una ciudad con una alta inmigración interna que refleja la necesidad de las personas de encontrar las oportunidades de las que carecen en sus lugares de origen (IPS, febrero 16 de 2023).

La criminalidad creciente e incontrolable.  Miles de venezolanos y personas de otras nacionalidades ingresan como Pedro a su casa por las fronteras al Perú, no tienen documentación y no pasa nada; lo que nos espera a los peruanos en el corto y mediano plazo es una realidad espeluznante si solo un 10% de ellos opta por la criminalidad, ante una policía nacional incapaz de ubicar y reprimir el delito y la lenidad del aparato de justicia también incapaz de sancionar con penas carcelarias duras a quienes delinquen con impunidad sobrecogedora. El crimen organizado engloba 21 delitos, entre ellos la delincuencia común y la extorsión que crece de manera incontenible y se ha convertido en un problema sin visos de solución, los asesinatos por encargo, los secuestros y las amenazas extorsivas son una amenaza letal para empresarios, trabajadores y emprendedores, principalmente, ante la pasividad, inacción y falta de decisión política del ejecutivo, legislativo, poder judicial y ministerio público que en los últimos seis años más que en periodos anteriores trabajan en concordancia a intereses del poder hegemónico, mientras que para distraer a la opinión pública magnifican y culpan a delitos vigentes por décadas pese a las grandes inversiones y gastos efectuados para combatirlos. “Entre los servicios públicos más fundamentales, la seguridad ciudadana tiene dos características que la hacen especial. La primera es que, a diferencia de otros como la educación, salud o infraestructura, sus procesos de deterioro no necesariamente suceden a lo largo de décadas de negligencia; pueden desencadenarse, más bien, en una violenta y rápida espiral de decadencia en la que los crímenes y la sensación de impunidad se refuerzan mutuamente. La segunda característica guarda relación con la esencia del Estado. Una nación puede ser viable aún con bajos índices de electrificación o saneamiento –por mencionar solo algunas responsabilidades del aparato público–, pero es inviable cuando el Estado de derecho y las garantías de seguridad personal se pierden del todo. Por eso las recientes estadísticas sobre la criminalidad en el país no deben ser pasadas por agua tibia. De acuerdo con un informe publicado ayer por la Unidad de Periodismo de Datos de este Diario (ECData), las denuncias por delitos ante la PNP subieron un 27% desde el 2018, la mayoría de ellas ligadas a delitos contra el patrimonio (como el hurto o robo). Entre las regiones más afectadas se encuentran Madre de Dios, Lambayeque y Arequipa.” (Editorial El Comercio, marzo 6 de 2023).

El voto social. “El año 2000 la renuncia de Alberto Fujimori desde Japón dio paso a la sucesión del presidente del Congreso Valentín Paniagua y luego Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kucynski. Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, y Pedro Castillo, siete acusados de corrupción y cuatro destituidos (vacados) por el Congreso bajo control del fujimorismo y sus tradicionales aliados mediante la acusación de “incapacidad moral” respaldada por la Constitución fujimorista de 1993. El 6 de junio de 2021 y después de un recuento de votos de la segunda vuelta electoral, el Jurado Nacional de Elecciones declaró ganador de la Presidencia de la República a Pedro Castillo, candidato de Perú Libre frente a Keiko Fujimori, de Fuerza Popular y quien postulaba por tercera vez. Castillo, maestro rural, ajeno a las élites, “un desconocido en Lima” según la prensa; que no apareció en las encuestas de opinión; con una imagen ajena a los paradigmas del marketing, y un discurso sin propuestas atractivas, logró ganar las elecciones. Durante año y medio de gobierno enfrentó tres solicitudes de “vacancia” y diversas solicitudes de juicios civiles por presuntos delitos junto a su familia. El 7 de diciembre de 2022 ante una inminente y nueva declaratoria de vacancia por el Congreso, Castillo decretó un fallido autogolpe de Estado con el cierre del Congreso. En respuesta; el Parlamento lo vacó, y el nombramiento en el cargo de la Vicepresidenta a Dina Boluarte. Horas después Castillo fue detenido” (Perú. El voto social, por Felipe Sierra. El Tapete).

Abrazar la Diversidad de Razas (En el Perú si no tienes de Inga, tienes de Mandinga). ¿Cómo sería el Perú si realmente abrazara la diversidad? Marco Avilés autor de otro artículo en Washington Post, escribe sobre racismo en América Latina. Es autor de ‘No soy tu cholo’ y ‘De dónde venimos los cholos’. Actualmente estudia un doctorado en la Universidad de Pennsylvania. “Tras la caída en desgracia del exmandatario Pedro Castillo, a inicios de diciembre, su vicepresidenta Dina Boluarte asumió la conducción de un gobierno teóricamente de izquierda. Boluarte, lejos de seguir o corregir la política de su predecesor, se alió con sus antiguos adversarios de derecha y, desde las primeras protestas, ordenó una represión no vista en el país desde la dictadura de Alberto Fujimori. Medio centenar de personas han muerto desde entonces, principalmente en ciudades y pueblos de mayoría indígena. ¿Cómo sería el Perú si realmente abrazara la diversidad? ¿Qué significa abrazar la diversidad? ¿A quién iba dirigido ese mensaje? ¿A otras personas blancas, con poder, que necesitan recordatorios de este tipo? Entonces, ¿quién debe abrazar y quién debe ser abrazado? Pero, ¿es eso lo que buscan las personas “diversas”, no blancas, cholas, indígenas, negras, racializadas que hoy protestan movilizadas en el Perú y son heridas y asesinadas?...Pero lo realmente horroroso es la dimensión colectiva, pandémica, de este tipo de crueldad y clasismo. Muchos medios internacionales que cubren las protestas y las masacres evidencian por contraste que el ecosistema (convencional) del periodismo y la política peruana tienen una penosa resistencia a nombrar el racismo que asola al Perú. La falta de diversidad es una dimensión del racismo difícil de denunciar, pero es un factor clave para entender por qué el gobierno peruano puede reprimir y masacrar a poblaciones indígenas, gente “de las alturas”, con el respaldo de muchos medios de comunicación”.

Estamos ante un régimen cívico – militar? Para Yamilé Guibert, analista política. “Todavía no sabemos cómo se está dando esta distribución del poder para saber si estamos ante una transición hacia un régimen cívico-militar”. Carlos García Ayala, analista político dice que, “La democracia todavía persiste de una manera mínima (...) los derechos civiles que sustentan a esa democracia se han visto vulnerados”. Marylia Cruz, analista política, afirma, “Creo que todavía no estamos en un régimen cívico-militar. Diría que estamos enrumbados a un gobierno cívico-militar”.

Interrogantes que esperan respuestas. ¿Por qué la presidenta Dina Boluarte tendría que renunciar, si ella asumió constitucionalmente el cargo?  ¿Por qué Pedro Castillo debe ser liberado si es investigado por haber incurrido en supuestos delitos denunciados con una celeridad sin precedentes por la fiscal de la nación Patricia Benavides? ¿Es prioritaria o un caso de vida o muerte una asamblea constituyente para una nueva constitución cuando hay otros tantos  temas y problemas muy urgentes que resolver en beneficio de todos los peruanos? ¿Es posible el cierre de un Congreso desprestigiado (6% de aprobación) porque se lo piden miles de peruanos que tomaron las calles con argumentos que a muchos no convencieron, mientras los congresistas se aferran a su curules, piden reelección inmediata o un parlamento bicameral y se dan el festín con un menú de lujo, compran alfombras a un valor cinco veces mayor, alquilan playas de estacionamiento por millones, se pasean por el mundo con dinero del Estado, etc. Y  como si fuera poco Fuerza Popular, Avanza País y otros grupos políticos malversan y se apoderan de los recursos de todos los peruanos asignados con el objetivo negado de mejorar la actividad política, cuando todos sabemos que existen grupos familiares y de un solo propietario con la falsa etiqueta de político.

Definiciones:

“Poder hegemónico. Dominio o supremacía que un grupo ejerce sobre otro, de tal modo de dictar los términos y parámetros de la acción social en todos los sentidos y mantener a la oposición fuera de la ley o la legitimidad” Wiktionary. org.

“Oligarquía. Sistema de gobierno en la que el poder está en manos de unas pocas personas pertenecientes a una clase social privilegiada” Definición de Oxford.

Derechos humanos fundamentales. Según la RAE, los derechos fundamentales son aquellos “derechos declarados por la Constitución que gozan del máximo nivel de protección”. Es decir, se trata de unos derechos alienables, inviolables e irrenunciables. Y pertenecen a todas las personas por su dignidad. Los derechos humanos son los derechos que tenemos básicamente por existir como seres humanos; no están garantizados por ningún Estado. Estos derechos universales son inherentes a todos nosotros, con independencia de la nacionalidad, género, origen étnico o nacional, color, religión, idioma o cualquier otra condición.

 

·     * Ingeniero Agrónomo, Periodista investigador, escritor.

sábado, 6 de agosto de 2022

La Guerra de los Cien Años. Narcotráfico y Terrorismo.


El libro “La Guerra de los Cien Años. Narcotráfico y Terrorismo” escrito por el Ingeniero y periodista Felipe Ascención Páucar Mariluz es una obra que condensa los resultados de una investigación independiente sobre hechos, sucesos y acciones producidos en 100 años de lucha contra las drogas, básicamente contra la cocaína. En el caso de Perú el combate comienza en 1920 con la represión al cultivo de la coca y a la producción de cocaína que hasta esa fecha fue legal contando con autorización del Estado en varias zonas del territorio nacional. Se analiza el pasado y presente sobre políticas, estrategias y herramientas legales utilizadas en la mal llamada ‘guerra contra las drogas’ que requirió de la inversión y gasto de miles de millones de dólares en Perú, Latinoamérica y el mundo. Los resultados son parte del debate entre los que la consideran un éxito y los que asumen que fue un fracaso. La droga cocaína y la coca se multiplicaron de la mano de mafias que sofisticaron sus actividades y ampliaron sus redes criminales sostenidos por la corrupción vinculada al narcotráfico como parte del crimen organizado.

 

El libro identifica una Data Negra del Narcotráfico y Terrorismo que propicia un manejo mediático e irresponsable por personas que fueron actores directos en el manejo del problema, que al fracasar avanza amenazante en un círculo vicioso de nunca acabar.

 

“El Perú en 1920 pudo producir 20 toneladas de cocaína, hoy se calcula entre 400t y 800t. Si en 1930 pudieron ser 20 millones los adictos a las drogas, hoy se deduce en 300 millones; 30 millones a la cocaína. En 1920 la corrupción era un problema menor, hoy es una de las columnas del narcotráfico. En 1920 el lavado de dinero de la cocaína pudo sumar 100 millones, hoy son 3 mil millones de soles/año. En 1919 se inició la lucha contra la coca y cocaína, hoy es un penoso e interminable proceso y un reto. En 1978 fueron empadronados 26 mil productores de coca, hoy se desconoce cuántos de ellos están activos. En 1992 el Perú pudo tener 242 mil hectáreas de coca con 200 mil familias, hoy existirían entre 62 y 80 mil has con 70 mil familias. Entre 1987 y 1994 el Perú tuvo características de narcoestado, hoy esa posibilidad es remota. Según la Dirandro en 2021, se decomisaron 41 856 kilos de cocaína, el 10% de la producción. En 150 días del 2022 se decomisaron 25t de droga en más de 5 500 operativos. El Corah informa haber erradicado en cuatro meses 8 mil has de cocales en Aguaytía, San Gabán y Tingo María. A junio del 2022 la cooperación entre bandas europeas y latinoamericanas ha impulsado la producción, consumo y tránsito por Europa de cocaína de la más alta calidad, según Europol y ONUDC”.

 

“El hecho de que las autoridades concentren sus esfuerzos en las zonas tradicionales de producción de drogas como el Huallaga y VRAEM, incentiva a que la coca prolifere en nuevas regiones potencialmente lucrativas para el narcotráfico como las fronteras con Brasil, Bolivia y en la cuenca amazónica”. (InsightCrime, octubre de 2019). El desarrollo alternativo se inicia en el Huallaga en 1981, al 2022 un 20% de los 400 mil productores de coca, café y cacao fueron atendidos pero permanecen en la pobreza, por ello persisten en la coca.

 

En 42 años de terrorismo (SL, MRTA, PMCP) en connivencia con el narcotráfico causaron 69 mil muertes según la CVR y LUM.  En 1930 Perú, Bolivia y Colombia pudieron producir 80t de cocaína, hoy serían entre 1 500t y 2 000t. Al 2022, 3 mil personas están condenadas a muerte por delitos de drogas en 35 países. En 2021, hubo 131 ejecuciones, un aumento del 336% respecto al 2020. (IDPC- OHCHR, abril de 2022). “Es necesario replantear el análisis de un tema que, por desgracia, ha sido tratado siempre con maniqueísmo, fariseísmo y unilateralidad”. Jorge Eastman; exministro de Colombia. 


Son 33 capítulos cuidadosamente elaborados, muy concisamente para facilitar la lectura y comprensión sobre temas que requieren ser ampliados, lo que constituye un reto a futuro. Si usted lo adquiere y lee habrá invertido bien en tiempo y dinero.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Golpeado pero no vencido


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Por Gustavo Gorriti.-

(Foto: Óscar Medrano / Caretas)

Si uno lleva el recuerdo de cómo se veía el cuartel general del CE-VRAE en Pichari en 2008 o en 2012, no es fácil reconocerlo ahora. Se ha construido mucho desde entonces, hay más medios y de mejor calidad.

La sola diferencia en la flota de helicópteros explica muchas cosas. Donde había un par de Mi-17s de transporte, en marcada inferioridad numérica entonces con los UH-1H que tenía la base anti-droga de Palmapampa, ahora hay 6 helicópteros Mi-17 y dos helicópteros de ataque: un Mi-25 y un Mi-35, ambos blindados, veloces y con una gran potencia de fuego. Ahora, además, todos los pilotos tienen los visores y el entrenamiento para volar de noche. La presencia de los Mi-25 y Mi-35, y el vuelo nocturno han reducido significativamente el peligro para los helicópteros Mi-17, fuertes y confiables pero relativamente lentos y previsibles en el vuelo, lo que los hizo vulnerables a los ataques de francotiradores senderistas.

También se ve una mayor disposición de recursos y mejor organización. Sobre todo en Pichari pero igualmente en las bases que visitamos. El despliegue militar es grande y en determinados casos –como en la protección del eje energético y las obras viales– relativamente vulnerable, pero a la vez indispensable. Que las unidades dispersas en la protección del gasoducto o la carretera no hayan sufrido ataques significativos indica por lo menos un repliegue de Sendero.

En Palmapampa y Pichiwillca, los viejos enemigos de Sendero en los Decas –que tienen una visión pragmática y enterada de SL y no le quitan la vista– advierten una presencia claramente disminuida de los seguidores de Quispe Palomino en su área.

"SL-VRAE está lejos de haber sido derrotado, pero sí ha sido significativamente degradado en su capacidad ofensiva y en su alcance territorial".

Pero hay también reveses, que no por silenciados dejan de ser tales. Así como SL-VRAE falló en conquistar terreno ajeno, pese a lo promisorio que le representaba la posibilidad de controlar el eje energético y la inversión minera cercana, tuvo éxito, sin embargo, en reconquistar su propio territorio. Los lugares donde estuvieron las bases militares de Vizcatán, Cerro Judas, Bidón, fueron evacuados por las fuerzas armadas y están ahora de nuevo bajo el control de Sendero, que utiliza esa base de apoyo (en estricto sentido) para reorganizarse, prepararse y tratar de comprender qué sucedió, de dónde vinieron los golpes que lo encontraron tan poco preparado.

Lo que proclamaban años atrás y sin fundamento otros militares: que habían encajonado a SL-VRAE en sus baluartes, parece ser cierto en este caso. SL-VRAE está lejos de haber sido derrotado (y su historia demuestra una fuerte capacidad de supervivencia y de recuperación de adversidades extremas), pero sí ha sido significativamente degradado en su capacidad ofensiva y en su alcance territorial. Eso queda claro al viajar por el VRAE. Lugares que antes sufrieron mucho la violencia senderista, ahora están completamente libres de ella. Sería necio proclamar una victoria que no existe todavía, pero el avance ha sido muy importante.

Aunque hubo antes iniciativas de valor –como lo logrado por la Divinesp, que el general (r) Carlos Morán describió recientemente en IDL-Reporteros, lo cierto es que los logros más importantes contra el SL-VRAE tuvieron lugar durante el gobierno de Ollanta Humala y no en los de sus predecesores. Eso no es casual.
El gobierno de Humala cometió inicialmente varios errores, entre los que destaca nítidamente el caso de Kepashiato, pero apenas asimilado el contrasuelazo tomó algunas decisiones que resultaron determinantes.

Fortaleció, en primer lugar, la posición de Iván Vega, un civil preparado en el tema y con entusiasmo y capacidad de acción, como su representante y coordinador general de operaciones conjuntas entre las fuerzas armadas y la Policía. Vega se concentró en las operaciones contra los llamados “blancos de alto valor” y logró articular a la Policía y las Fuerzas Armadas con una fluidez que no se había dado antes. Su acceso directo al Presidente Humala le permitió destrabar obstáculos y prejuicios, para lograr un inédito nivel de cooperación entre gente de diversos institutos.

Lo mismo ocurrió en el nivel territorial del CE-VRAE –y eso en buena medida por iniciativa del propio Humala– cuando por primera vez se nombró a un Policía (el coronel PNP Arquímedes León) como responsable de inteligencia. El resultado fue bueno y contribuyó, con otros factores, a una gestión militar con menos prejuicios, mayor agilidad intelectual, disposición a experimentar y, en consecuencia, obtener buenos resultados.

La sensación que tuve en el VRAE fue de que los jefes militares avanzan con prudencia a lo que sienten será una victoria no lejana en el tiempo ni en las acciones.

Sus estadísticas parecen demostrarlo. Entre las acciones de todo tipo que realizó SL-VRAE, el 2008 fue el peor año, con más de 200 ataques senderistas contra las fuerzas de seguridad. Luego de una cierta mejoría el 2010 y el 2011, los ataques senderistas se dispararon de nuevo el 2012, con alrededor de 130 acciones. Pero, luego de las muertes de ‘William’, ‘Alipio’ y ‘Gabriel’, hubo un colapso de ataques. En 2015 se registran alrededor de 20 acciones, menos del 10% de las que hubo en 2008.

Claro que cuando uno lee las publicaciones senderistas el cuadro resulta totalmente diferente. Pero, aunque haya referencia a varias acciones concretas, las exageraciones son generalmente grandes y con frecuencia extravagantes.
Lo peor para Sendero es que al sentirse infiltrado, sufrir deserciones y ver a antiguos militantes sirviendo como guías y entrenadores de las fuerzas de seguridad, ha reaccionado con ferocidad y dado muerte a varias personas, reincidiendo así en lo que criticaban tan duramente en el Sendero dirigido por Guzmán.

SL-VRAE, en resumen, está muy golpeado pero no rendido y menos terminado. Y el alivio que necesita pudiera llegarle el próximo año, cuando ocurra una cantidad inusitada de cambios en el ámbito de seguridad.

Iván Vega saldrá de su puesto y es probable que un grupo significativo de sus colaboradores sea cambiado o transferido también, con lo cual la llamada ‘Brigada Lobo’ dejaría de existir. El general César Astudillo deja también el mando del CE-VRAE y, en conjunto, el número de cambios puede ser lo suficientemente grande como para afectar la memoria institucional, la coordinación y continuidad de métodos que han funcionado relativamente bien.

Paralelamente, habrá una transferencia importante de funciones de la Fuerza Armada a la Policía, lo cual sería aconsejable cuando haya dejado de existir una situación de emergencia. Basta ver lo que sucedió en el combate de Virgen Ccasa, la potencia de fuego y la destreza táctica que manejó SL-VRAE ese día para entender que una cosa es progreso y otra conclusión.

La Policía, de otro lado, aunque tiene algunas excelentes unidades especializadas, no tiene por ahora ni el entrenamiento ni el equipamiento necesario, para asumir el control territorial frente a un SL-VRAE diestro en emboscadas y ataques. Cierto que la Fuerza Armada ha ofrecido apoyar a la PNP cuando sea necesario. Pero, ¿cuál es el beneficio de crear la necesidad? En las conversaciones que tuve con el general Astudillo, él remarcó algunas veces que había cosas que la Policía sabía hacer mejor que el Ejército. Y tiene razón. Sin embargo, el control territorial frente a un movimiento insurreccional disminuido pero bien armado y entrenado, no es una de ellas.


Fuente: https://idl-reporteros.pe/golpeado-pero-no-vencido/


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